Sin mayor complicación, esta mañana hube de dar un profundo respiro, y cuando lo noté ya tenía mis ojos abiertos, otro día habría de comenzar; y no es que no me guste otro día en mi vivir, pero hoy decidí pensar el por qué he de abrir los ojos día a día si a mí me gustaría un sueño tan profundo que me sea difícil diferenciarlo de aquello a lo que muchos temen y que suelen llamarle muerte.No es pesimismo lo que me invade, me he puesto de pie y siendo que el invierno está por aproximarse, el sol ha sido benévolo y me regala una caricia. Me decido desayunar, pero la orilla de mi cama se ha vuelto cómplice de mi pensar y en ella comienzo mi divagar, tan profundo que no supe como narrarlo, comencé con un “¿por qué me levanto?” y continué con un “me gusta vivir pero…” y terminé con algo tan complejo que ni yo me supe entender, pues la confusión peleó conmigo y quedamos mil a mil, las razones eran buenas pero por más que quería aclarar las cosas, salía algo que le daba un punto a mi contrincante y de este modo termino con un ¿qué es la vida? Lo cual sinceramente me abrió el apetito y desayunando me cuestiono: ¿estoy triste o en realidad si es un buen día de meditación?, no lo supe, me recosté en mi cama aún calientita.Miro el techo, es blanco y sé que envidio ese color, tanto equilibrio en él despierta mi curiosidad, ¡Cómo me gustaría tenerlo todo en mi mente y saber equilibrarlo, tal como la suma de colores en uno sólo, el blanco! Tener todo en mi mente, pero teniéndolo claro y entre más envidio el blanco más claro me es mi dilema; hay algo que revuelve siempre todo, un pincel que hace de los colores un torbellino que no los deja equilibrarse, buscó qué es, busco en mi mente, busco en mi pasado, en mi agenda neuronal, en mis notas mentales, ¡en todo!, y ahí… ahí es cuando te veo.Pareces tan feliz revolviéndolo todo y sólo me he puesto a reír, pues tu imagen siempre es algo agradable para mi, después de tantas cosas compartidas, después de tantos momentos, después de tantas risas ahora vienen los recuerdos y de una súbita alegría paso a una nostálgica tristeza, planeaba pensar en mi vida e inexorablemente la he tenido que unir a la tuya.Te imagino, te siento, te respiro, después de todo hubo algún momento en que nuestra síntesis fue de lo mejor. Al final, te conozco, te extraño y te pienso. Mi objeto directo o indirecto en esta meditación gira ahora en torno a ti, es algo extraño pues me he dejado de lado para ponerte a ti en mi eje de análisis. ¿Dónde estás? ¿Qué haces? ¿Puede que tú me extrañes?, no lo sé, la confusión va ganando, pierdo poco a poco, los puntos de mi rival aumentan y yo desespero, aletargada en mi cama no sé qué hacer… me levanto y miro al espejo… te imagino despierta, esto es de temerse, no me había sucedido, corro al baño a lavarme la cara, pero tu imagen me está presente, te revelas en un instante de melancolía y yo sólo puedo expresar mi tristeza, mi miedo, mi soledad en mi rostro.Camino precipitadamente, a dónde no lo sé, el jardín me es tan pequeño, debo pensar y es cuando regreso a mi cuarto, es lo más cómodo y me es tan personal que a cada cosa que miro, tuvo su instante en mi vida, lo tiene aún como una serie de imágenes que me invaden este día de meditación… extrañamente, no hay imágenes tuyas en mi habitación, pero mi mente no se ve limitada y te imagina bajo cualquier pretexto, un cuaderno, una nota, un dibujo, la computadora, mi ropa, y es que es inevitable, tu sostenías mis cuadernos, tu estudiabas con tus notas mientras yo te veía y escuchaba música, más notas al fin y al cabo; yo solía dibujar cuando los silencios incómodos hacían apariciones en nuestras charlas, platicábamos por la computadora horas y horas, y la ropa, bueno qué decir…Todo en mi día se ha turbado, la inmediatez de mi vida ha pasado en imágenes, no se detiene en nada, continúa y continúa pero por donde pasa, el camino eres tú. Respiro y me detengo, pero el tiempo no, camino y te pienso, río y sonidos indiscretos son imaginados por mí, lloro y el culpable eres tú… O tal vez soy yo, pero soy yo sin ti....
AlinaFunkBeat
martes, 16 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario